El fichaje de Romario García Salinas por La Roda CF, equipo del Grupo 1 de la Primera Autonómica Preferente de Castilla-La Mancha (6ª división), ha encendido el debate sobre el papel del dinero en el fútbol modesto. Los 2.000 euros pagados por su carta de libertad al CD Quintanar han desatado críticas, especialmente en un entorno donde la sostenibilidad y el arraigo local deberían ser prioritarios.
Un fichaje que enciende el debate
Romario García Salinas, delantero colombiano de 23 años, dejó el CD Quintanar tras solicitar su salida de manera unilateral. Aunque el Sporting de Alcázar, rival directo de La Roda CF, mostró interés en el jugador y alcanzó un principio de acuerdo, el elevado precio impuesto por el Quintanar truncó la operación.
El Sporting decidió apartarse de la puja alegando razones éticas y de responsabilidad financiera. Mientras tanto, La Roda CF, con 23 jugadores ya inscritos, optó por pagar la cifra y asumir los gastos derivados del fichaje para que Romario pueda debutar este fin de semana frente al Atlético Teresiano. Este movimiento, cuenta con la casualidad de que el entrenador de La Roda, Iván Nieto es natural de Quintanar de la Orden, por lo que podría tener un componente personal que facilitara las negociaciones.
El papel del Sporting de Alcázar
La decisión del Sporting de Alcázar de no entrar en una guerra económica por Romario pone de relieve un modelo de club basado en la cantera. El 80% de su plantilla, incluido el cuerpo técnico y el entrenador, está compuesto por jugadores formados en sus categorías inferiores. En un entorno donde cada vez más clubes recurren a fichajes externos para obtener resultados inmediatos, el Sporting se erige como un ejemplo de sostenibilidad y fidelidad a los valores tradicionales del fútbol modesto.
Pocas entidades en estas categorías pueden presumir de un compromiso tan sólido con el talento local. Este modelo no solo refuerza el arraigo de sus aficionados, sino que también permite evitar los riesgos financieros asociados a decisiones precipitadas o desproporcionadas.
El Quintanar, jugó en la Copa del Rey el año pasado
Por otro lado, el CD Quintanar, que el año pasado vivió el sueño de enfrentarse al Sevilla CF en la Copa del Rey, atraviesa una temporada irregular. A pesar de apostar por una plantilla ambiciosa, el equipo se encuentra en mitad de la tabla, a 10 puntos de los puestos de playoff. La tasación de Romario en 2.000 euros podría interpretarse como un intento de proteger su proyecto deportivo o como una medida para compensar la frustración generada por su salida.
¿Hacia dónde va el fútbol modesto?
El fichaje de Romario García Salinas por La Roda CF plantea interrogantes sobre el futuro del fútbol regional. ¿Es sostenible que clubes de categorías tan modestas realicen inversiones significativas en fichajes, hipotecando en ocasiones sus recursos? Este tipo de operaciones reflejan una creciente mercantilización que, lejos de beneficiar a los clubes, puede poner en riesgo su estabilidad económica.
Por otro lado, modelos como el del Sporting de Alcázar demuestran que es posible competir en estas categorías sin recurrir a prácticas cuestionables. La apuesta por la cantera no solo reduce costes, sino que fomenta la identidad del club y fortalece el vínculo con su entorno.
Conclusión: inversión o despropósito
Mientras Romario se prepara para debutar con La Roda CF, el caso deja una lección clara: el fútbol modesto está en una encrucijada. Algunos optan por emular dinámicas propias de categorías superiores, mientras otros, como el Sporting de Alcázar, reivindican un modelo más ético y sostenible.
El tiempo y el césped dirán si los 2.000 euros por Romario García fueron una inversión acertada o un ejemplo más de las contradicciones del fútbol regional. Lo que es seguro es que, en categorías donde los valores comunitarios deberían prevalecer, decisiones como esta merecen un análisis crítico.